Desde Guntín, Casa Xanete

José y Patricia decidieron apostar por la ganadería familiar después de años trabajando en otros sectores. Hace poco más de un año que estrenaron nuevas instalaciones e incorporaron un sistema de ordeño robotizado. Conocemos cómo trabajan en esta granja socia de AIRA

José Luís López trabajó durante años en la construcción hasta que con la crisis del ladrillo decidió tomar las riendas de la pequeña ganadería de vacuno de leche que tenían sus padres en el lugar de Vilasuso, en Guntín (Lugo). Otra crisis, en este caso la de la Covid-19, hizo que también su mujer Patricia Sánchez se decidiera a abandonar su trabajo y apostar de manera decidida por la ganadería. Hoy, junto con sus dos pequeños Roberto y Alejandro, en esta ganadería socia de AIRA, Casa Xanete, están muy satisfechos por haber tomado esta decisión.

En estos años pasaron de 10 vacas a unas 120 cabezas de ganado, en su mayoría de raza frisona y con unas 50 en producción de leche. En el último año, con la incorporación de Patricia, hicieron uno de los cambios más significativos, pasar de unas instalaciones que se les quedaban pequeñas y en las que ordeñaban con un sistema de circuito, a contar con una amplia nave en la que también incorporaron un sistema de ordeño robotizado. “Para nuestras vacas fue todo nuevo, no solo el robot de ordeño, sino cambiar a unas nuevas instalaciones libres, mientras antes estaban en un sistema cerrado”, explican los ganaderos.

Lejos de suponer una adaptación difícil, reconocen que los animales se adaptaron muy bien al cambio y en menos de un año pasaron de una producción de 29 litros a una media de 42 litros por animal. “A los 2 meses de hacer el cambio ya estábamos con una producción media de 37 litros. Los primeros días fueron muy intensos para nosotros, supervisando todo casi 24 horas, ya que no hicimos un cambio gradual, pero hacer la transición así fue todo un acierto”, coinciden en señalar tanto José como Patricia. Actualmente tienen además unas calidades de 3,8% de grasa y 3,45% de proteína.

Además de la incorporación del robot de ordeño, en esta ganadería están empleando distintas herramientas digitales en su gestión diaria. Así, al margen de todos los datos que les proporcionan los collares del ganado, sobre el estado de salud del animal, también gestionan temas como el pedido del pienso a la Cooperativa a través de la propia aplicación de AIRA. Usan además el libro de tratamientos veterinarios que tiene disponible AIRA. “Este tipo de herramientas digitales son de mucha utilidad ya que tienes toda la información disponible en tu teléfono”, valora Patricia, que lleva la parte administrativa de la ganadería, además de encargarse del cuidado de la recría.

Mientras, José asume tanto la supervisión de las vacas en producción como las labores de producción de los forrajes en las 40 hectáreas que manejan en la ganadería.

Experiencia con AIRA

¿Cómo es vuestra experiencia con la Cooperativa?
Mis padres ya comenzaron con la Cooperativa desde hace más de 30 años, primero con Copar, luego pasaron a Agris y después ya con AIRA. Desde que nosotros asumimos la gestión de la granja seguimos contando con los servicios veterinarios y de reproducción por la buena experiencia que tuvimos, pero también fuimos incorporando otros. Hoy además le vendemos la leche, consumimos el pienso de AIRA y también acabamos de incorporar el servicio del carro de alimentación, entre otros servicios.

¿Por qué eres socio/a de AIRA? ¿Qué servicios te ofrece la Cooperativa que te resultan útiles?
Somos socios porque pensamos que estando unidos se pueden lograr mejores resultados, bien sea en la venta de la leche, como en los precios que tengas como socio, aunque los socios siempre queremos más y a veces no entiendes por qué no en todos los productos la Cooperativa te ofrece el precio más competitivo. Sin embargo, en temas como la comercialización de la leche y en la transformación creo que se ha ido mejorando mucho y espero que nos siga trayendo buenos resultados para el futuro.

¿Algún aspecto de la Cooperativa sobre el que creas que se debe trabajar?
Hay aspectos como las herramientas digitales que la Cooperativa pone al servicio de los socios, que aunque también se pueden seguir mejorando, ya prestan un muy buen servicio, son de mucha utilidad, pero hay otros servicios que al ser una Cooperativa con tantas ganaderías socias están un poco más descuidados. Nuestra experiencia con la comercialización de terneros a través de AIRA no fue buena y mientras no se mejore no la utilizaremos.

También vemos muy necesario que se hagan más encuentros con los socios por zonas, con una periodicidad regular, para que puedas trasladarle directamente algunas de las cuestiones que te preocupan.

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