La Cooperativa recuperó su gran encuentro con socios, socias y profesionales, que no se celebraba desde 2019, bajo el lema “Peza a peza formamos AIRA”.
AIRA celebró en su sede central de Taboada una de las jornadas más importantes de su historia reciente. Cerca de 1.400 personas, entre socios, socias, trabajadores y trabajadoras, participaron en un gran encuentro concebido para reforzar los vínculos, reconocer el esfuerzo colectivo y poner en valor el sentimiento de pertenencia a la Cooperativa.
Bajo el lema “Peza a peza formamos AIRA”, la jornada representó la esencia de un proyecto construido a partir de la unión de personas, experiencias, responsabilidades y capacidades diferentes que comparten una misma visión de futuro.
El encuentro tuvo, además, un significado especialmente simbólico. AIRA recuperó una convocatoria con sus socios y socias que no se celebraba desde 2019 y reunió por primera vez en su sede central de Taboada a los principales protagonistas del proyecto cooperativo: su base social y los más de 300 profesionales que trabajan en la entidad.
Un proyecto cooperativo que se construye entre todas las personas
Cada persona que forma parte de AIRA desempeña una función esencial. Esa fue la idea central de un encuentro que quiso visibilizar la interdependencia entre las diferentes áreas de la Cooperativa y la importancia de avanzar unidos hacia objetivos comunes.
Durante la apertura institucional, el presidente de AIRA, José Ramón Ratón, destacó que el lema elegido resume la esencia y la trayectoria de la entidad:
“AIRA no apareció de un día para otro ni llegó hasta aquí por casualidad. A lo largo de su historia fue creciendo porque supo sumar personas, esfuerzos, proyectos e ilusión. Al final, esa es la esencia de una cooperativa: personas distintas, responsabilidades diferentes y un mismo proyecto”.
La jornada contó con la participación de la conselleira do Medio Rural de la Xunta de Galicia, María José Gómez, así como de otras autoridades, entre ellas el alcalde de Taboada, Roi Rigueira.
Su presencia acompañó una celebración en la que las personas fueron las verdaderas protagonistas y en la que se reconoció su contribución al crecimiento y a la consolidación de AIRA como proyecto cooperativo.
III Encuentro de Empleados de AIRA
La programación comenzó durante la mañana con la celebración del III Encuentro de Empleados, en el que participó buena parte de los más de 300 profesionales que integran la Cooperativa.
A través de vídeos protagonizados por los propios trabajadores y trabajadoras, dinámicas participativas y diferentes actividades de equipo, se puso en valor el trabajo desarrollado desde cada departamento.
El objetivo era mostrar que el funcionamiento de AIRA depende de la coordinación entre todas sus áreas y que cada tarea, con independencia del lugar desde el que se realiza, contribuye al resultado colectivo.
Los directores generales de AIRA, Jesús Bardelás y Javier Barandela, fueron los encargados de abrir y clausurar esta parte de la jornada. Durante sus intervenciones agradecieron el compromiso, la profesionalidad y la implicación del equipo humano de la Cooperativa.
Un gran puzle como símbolo de la identidad de AIRA
Uno de los momentos más representativos del encuentro fue la creación de un gran puzle colectivo.
Los trabajadores y trabajadoras fueron incorporando las diferentes piezas hasta completar prácticamente la imagen. Sin embargo, el centro quedó reservado para las piezas correspondientes a los socios y socias, como símbolo de que constituyen el núcleo del proyecto cooperativo.
Posteriormente, representantes de las diferentes delegaciones de AIRA fueron los encargados de colocar esas últimas piezas y completar la imagen.
La acción permitió representar visualmente una idea que define a la Cooperativa: AIRA se construye entre todos y todas. Cada persona aporta conocimiento, dedicación y experiencia, pero es la unión de todas esas aportaciones la que da sentido y fortaleza al conjunto.
El reencuentro con los socios y socias
Tras el III Encuentro de Empleados se incorporaron los socios y socias de AIRA, dando paso a un programa de convivencia que culminó con un almuerzo de confraternidad.
Este reencuentro permitió compartir experiencias, estrechar relaciones y recuperar un espacio común especialmente importante para una organización basada en la participación y la colaboración.
La jornada fue también una oportunidad para reconocer el trabajo diario de las ganaderías, los profesionales, los equipos técnicos, las delegaciones y todas las personas que contribuyen al desarrollo de la Cooperativa y del sector agroalimentario gallego.
“Peza a peza formamos AIRA”
Con la celebración de este gran encuentro en Taboada, AIRA reafirma su voluntad de seguir fortaleciendo las relaciones entre todas las personas que forman parte de la Cooperativa.
La proximidad, el compromiso, la colaboración y el orgullo de pertenencia son valores esenciales para continuar construyendo un proyecto común, preparado para afrontar los retos del sector sin perder su identidad.
Porque cada responsabilidad cuenta, cada esfuerzo suma y cada persona es necesaria.
Peza a peza formamos AIRA.



