Desde Sarria, ganadería Casa Don Manuel

Manuel López Vázquez, al frente de la ganadería familiar Casa Don Manuel.

Situada en el lugar de Sucarral, en la parroquia de Louseiro, en Sarria (Lugo), Casa Don Manuel es una de las ganaderías socias de AIRA centrada en la producción de leche. Al frente de esta granja familiar se encuentra Manuel López Vázquez, quien tomó el relevo de sus padres. Manuel es la tercera generación especializada en el vacuno, en sus orígenes era ganado de carne y a partir de mediados de los ochenta sus padres optaron por la producción de leche.

En casa Don Manuel llevan tiempo apostando por una producción sostenible y confortable para sus animales, lo que acreditan sellos como la certificación en bienestar animal o de buenas prácticas de calidad higiénica. Además, en estos últimos meses también está siendo una de las ganaderías que participa en un estudio para la medición y reducción de los gases de efecto invernadero desarrollado por Agaca y en el que están participando otras ganaderías socias de AIRA.

En la granja Casa Don Manuel todo el rebaño es de raza frisona. Tiene 125 animales en producción, unas 20 vacas secas y la recría son alrededor de 100 animales. “Toda la recría de la granja es propia. En ciertos momentos tenemos excedentes, pero procuramos no sobrecargarnos de animales, por lo que cruzamos mucho con carne”, explica Manuel.

Su producción se sitúa por encima de los 39 litros por vaca y unas calidades de 3,62 de grasa y 3,27 de proteína, con un recuento de entorno a las 100.000 células somáticas y una bacteriología por debajo de 10.000.

“Barajamos comenzar a genotipar nuestros animales y estamos estudiando las posibilidades que puede ofrecer producir leche A2A2”

En esta ganadería funcionan con el programa de apareamiento de Africor Lugo y ya comenzaron a trabajar con toros A2A2. “Barajamos comenzar a genotipar nuestros animales y estamos estudiando las posibilidades que puede ofrecer producir leche A2A2, dada la rentabilidad que pueda proporcionar”, explica el ganadero. Casa Don Manuel es una de las ganaderías que comercializa su leche a través de la Cooperativa.

Las garantías de la mezcla húmeda de AIRA

Hace 10 años que en la ganadería se decidieron a utilizar el servicio de mezcla húmeda que gestiona AIRA en Sarria, que le proporciona cada día la ración para alimentar su ganado con forrajes de calidad. “Puede que sea un poco más caro que realizar los ensilados y las raciones en la granja, pero es más estable y cómodo. Te ofrece la tranquilidad de tener garantizado el forraje para el ganado durante toda la campaña y además es una ración homogénea y de calidad”, concreta el ganadero.

“La mezcla húmeda te ofrece la tranquilidad de tener garantizada una ración homogénea y de calidad durante toda la campaña”

La ganadería gestiona unas 42 hectáreas de maíz, que vende directamente a la Cooperativa para abastecer la planta de mezcla húmeda de Sarria, y de la que luego es también cliente. Además, cultiva otras 35 hectáreas de raigrás, de las que vende una parte de ellas también para el centro de mezcla húmeda de Sarria y el resto lo emplea directamente para alimentar vacas secas y novillas.

Manuel también trabaja con la Cooperativa en otros ámbitos de la ganaderías como los servicios veterinarios o los suministros, como los abonos y fertilizantes o las semillas para el maíz y la hierba. Junto con Manuel, en esta granja también trabajan dos empleados, además del padre de Manuel que aún colabora en diversas tareas y aportando su experiencia.

Publicado en el boletín de AIRA de julio de 2021.

Aira invierte más de 1,5 millones de euros en renovar y ampliar su parque de maquinaria

La cooperativa adquirió, entre otros equipos, tres cosechadoras, ocho segadoras, ocho tractores y 10 remolques. La compra le permite incrementar los servicios a los socios al aumentar las máquinas disponibles y supone la contratación de 8 personas. Con la operación también se crean dos nuevos puntos con su respectivo equipo básico de maquinaria en las villas de Sarria y Guntín y aumentarán las prestaciones para Silleda

Más de 1.5 millones de inversión

La cooperativa agroganadera Aira, con sede central en Taboada (Lugo), acaba de cerrar la compra de un lote de maquinaria con el que busca renovar y ampliar su parque. La operación permitirá además incrementar los servicios a los socios con la creación de dos nuevos puntos con equipos básicos de maquinaria fija en Sarria y Guntín.

La compra de la maquinaria, que comenzó a forjarse a finales del pasado año, supone una inversión de más de 1,5 millones de euros. La cooperativa adquirió un lote de equipos entre los que se incluyen ocho segadoras, de ellas una segadora autopropulsada y dos mariposas, una cosechadora modelo Claas 970 de 10 filas, dos cosechadoras Claas 960 de 8 filas, ocho tractores y 10 remolques. En el conjunto también se incluye otra maquinaria como arados y sementadoras, que contribuye a mejorar las prestaciones del parque.

  La compra pretende reforzar el parque de maquinaria que tenemos a día de hoy [tanto en Chantada como en Pol] y nos permitirá también mejorar los servicios que ofrecemos al socio al poder establecer dos nuevos puntos con maquinaria fija en Sarria y Guntín e incrementar las prestaciones para la comarca de Deza, al disponer de más maquinaria en la delegación de Aira en Silleda  

“La compra pretende reforzar el parque de maquinaria que tenemos a día de hoy [tanto en Chantada como en Pol] y nos permitirá también mejorar los servicios que ofrecemos al socio al poder establecer dos nuevos puntos con maquinaria fija en Sarria y Guntín e incrementar las prestaciones para la comarca de Deza, al disponer de más maquinaria en la delegación de Aira en Silleda”, explica José Enrique Otero Díaz, director de Suministros y Servicios en la cooperativa. Tanto el parque de Sarria como el de Guntín contarán ya en esta campaña de ensilado de hierba con un equipo fijo integrado por una cosechadora, tres tractores y otros tantos remolques.

La creación de estos parques auxiliares con maquinaria propia y fija tanto en Guntín como en Sarria busca mejorar las prestaciones que se ofrecen a los socios en estas zonas para poder atender la demanda existente y complementar los servicios que ya se venían prestando en estos ayuntamientos con la colaboración de distintas empresas, con las que se seguirá a trabajar.

Revisión y puesta a punto

Toda la maquinaria fue adquirida a la firma lucense Ramudo de Bretoña SL. “Estamos terminando la revisión y puesta a punto de la maquinaria para la campaña de ensilado de hierba”, concreta José Ángel Cobas Barreiro, responsable del parque de maquinaria en la cooperativa.

Estamos terminando la revisión y puesta a punto de la maquinaria para la campaña de ensilado de hierba

Así, buena parte de las máquinas ya se encuentran en las propias instalaciones de la cooperativa preparadas para los trabajos de siega y ensilado de la hierba, que está comenzando de manera paulatina en estos días en las distintas delegaciones de Aira.

Crecer por el socio

La operación permite que Aira siga a consolidarse cómo una de las principales cooperativas en Galicia tanto en volumen de facturación como en servicios a los socios. La compra de maquinaria permite que en estos momentos la cooperativa disponga de un amplio equipo pensado para tareas fundamentales para los ganaderos como son ensilado tanto de hierba como del maíz, alimentos básicos en las raciones del ganado vacuno de leche, y cada vez más también del de carne.

El incremento del parque de maquinaria supone también un incremento del plantel de la cooperativa. Así, está prevista la contratación de 8 profesionales especializados en la conducción de este tipo de maquinaria que se añaden a la treintena de empleados del parque de maquinaria de la cooperativa, una cifra que se incrementa durante las campañas con el aumento de la carga de trabajo. Por el momento, ya se contrataron 5 trabajadores.

Cada vez las campañas son más concentradas, queremos que todos los ganaderos realicen el ensilado en el momento excelente de los cultivos, ya que esto se traduce en unas mejores producciones (cuantitativa y sobre todo cualitativa) y reducciones de costos

Con esta adquisición, Aira pasa a disponer de un parque de maquinaria en el que destacan 11 cosechadoras , lo que lo convierte en el más grande de Galicia en volumen de maquinaria. “Cada vez las campañas son más concentradas, queremos que todos los ganaderos realicen el ensilado en el momento excelente de los cultivos, ya que esto se traduce en unas mejores producciones (cuantitativa y sobre todo cualitativa) y reducciones de costos”, detalla José Enrique Otero Díaz. “Intentamos reducir al mínimo el tiempo que pasa entre la recogida de los forrajes de invierno y el cultivo del maíz para que los socios puedan optar por ciclos de maíz más largos que también les proporcionen mejores resultados, por lo que es fundamental contar con maquinaria disponible para afrontar ese volumen de trabajo”, puntualiza. Para optimizar la producción de forraje para los socios, además de los equipos y plantel propio, Aira cuenta con autónomos y empresas de servicios para reforzar el incremento puntual del volumen de trabajo.

Intentamos reducir al mínimo el tiempo que pasa entre la recogida de los forrajes de invierno y el cultivo del maíz para que los socios puedan optar por ciclos de maíz más largos que también les proporcionen mejores resultados, por lo que es fundamental contar con maquinaria disponible para afrontar ese volumen de trabajo

Realizar el ensilado tanto de hierba como de maíz con la maduración idónea se traduce en un ahorro de costos y una optimización del aprovechamiento de la tierra, sobre todo en aquellas parcelas en las que se realiza una rotación de cultivos, con forrajes de invierno previos a la siembra del maíz.

La cooperativa Aira de Taboada se abastecerá de electricidad con 600 paneles solares

La apuesta por las alternativas renovables que hizo la fábrica de piensos de Taboada le permitirá ahorrar 18.000 euros al año

La cooperativa Aira de Taboada acaba de poner en funcionamiento una planta fotovoltaica en su fábrica de piensos que le permitirá generar energía para abastecer un diez por ciento de la demanda eléctrica de esta industria, con un ahorro estimado de 18.000 euros anuales. Las placas cubren la práctica totalidad de la factoría.

Se trata de la primera gran apuesta de esta cooperativa agroalimentaria por las energías limpias, la sostenibilidad y la reducción de la dependencia energética, para lo cual ha confiado en Voltfer, empresa del vigués Grupo Alvariño especializada en soluciones en energías renovables para particulares y empresas.

La instalación que acaba de entrar en funcionamiento está integrada por un total de 616 paneles solares, con 166 kilovatios de potencia y una producción de 207.500 kilovatios al año.

El director de la firma taboadesa anunció que seguirán apostando por la eficiencia energética con nuevos proyectos

Con esta capacidad de generación, la cooperativa podrá amortizar la inversión realizada en un plazo de cuatro años, a partir de los cuales la energía producida tendrá coste cero para la cooperativa taboadesa.

El director general de Aira, Daniel Ferreiro, explicó que esta instalación, que se suma a otra de 100 kilovatios en la delegación que la cooperativa tiene en Chantada, «es una muestra de la apuesta de Aira por la eficiencia energética y las renovables, un compromiso en el que seguimos avanzando con nuevos proyectos». En este sentido, subrayó la importancia de las líneas de ayudas puestas en marcha por el Inega para financiar proyectos de eficiencia energética en empresas del sector primario.

Por su parte, el director de Voltfer, José María Fariña, apuntó que los sistemas de autoconsumo fotovoltaico suponen «la mejor opción para optimizar las posibilidades de ahorro energético en empresas del sector agroalimentario y explotaciones agrarias» al ser más rentable y eficiente a la hora de generar energía en el mismo lugar de su utilización.

Los expertos en energía señalan que, ante el incremento constante del precio de la electricidad en los últimos años, el autoconsumo basado en la generación con fotovoltaica está siendo la clave de un nuevo modelo energético para el rural, algo que funciona en cada vez más países.

Artículo original en El Progreso

Nace la cooperativa Aira, con 2.800 socios y 220 trabajadores

© ALBERTO LÓPEZ

Los responsables de las cuatro cooperativas estiman que las ventas y servicios conjuntos superarán los 90 millones de euros anuales

Los socios de las cooperativas Agris, Icos, Coelplan y Aira refrendaron el acuerdo de fusión que hace tres semanas habían acordado los consejos rectores. El nombre de la nueva cooperativa será Aira, que pasará a tener consideración de primer grado en lugar del segundo que tenía actualmente. En el acuerdo inicial estaba prevista la entrada de Leira de Paradela, peros sus socios rechazaron la fusión. Era la más pequeña de todas con diferencia, por lo que su salida no supone un problema para la operación. La nueva sociedad integrará a más de 2.800 agricultores y ganaderos con una plantilla que supera los 220 empleados, repartidos en 15 centros de trabajo.

El volumen de pienso que comercializará es superior a las 150.000 toneladas y la cantidad de leche que produce se aproxima a los 100 millones de litros. Las ventas y servicios conjuntos arrojan una cifra de negocio que está por encima de los 90 millones de euros. Las principales actividades que desarrollará están centradas en los sectores de la leche y de la carne, a los que hay que sumar servicios de veterinaria, maquinaria, logística, carburantes, comercialización y asesoramiento.

Las negociaciones para formar este gran grupo cuya mayor actividad está en la zona sur de Lugo, aunque tiene productores de toda Galicia, comenzaron hace alrededor de un año. En ese momento, los responsables de las cooperativas que compartían la fábrica de piensos Aira de Taboada, plantearon la posibilidad de hacer un estudio sobre la viabilidad de unirse en una sola. El resultado del informe fue tan elocuente que no les planteó ninguna duda y comenzaron con el proceso de fusión de inmediato.

La idea de los participantes en esta fusión empresarial es que la nueva Aira comience a funcionar el 1 de enero del 2018. Las cuatro cooperativas van a mantener intactos sus 15 centros de trabajo .

La chantadina Icos vota a favor en una asamblea general que también aprobó las cuentas

La más grande de las cuatro cooperativas que se integran en Aira es la chantadina Icos. Fundamental también en el proceso de puesta en marcha en el 2008 de la fábrica de piensos conjunta de Taboada bajo el paraguas de la entonces nueva cooperativa de segundo grado Aira, la decisión de los socios de Icos era básica para conocer si el proyecto de fusión iba a tener éxito. Según la información facilitada ayer por la cooperativa de Fornas, la fusión fue aprobada en una asamblea general de socios celebrada el jueves, y obtuvo 228 votos a favor.

La asamblea dio también el visto bueno a las cuentas correspondientes al año 2016 que presentó la dirección, que recogen un descenso en la facturación que tiene que ver con la menor comercialización de leche. Al cierre del 2016, Icos facturó 43,4 millones de euros, de los cuales casi 3,4 corresponden a servicios prestados y el resto a la venta de leche, carne, productos de huerta y mercancías. La sección de leche fue de nuevo la que más facturó, pero esta vez la siguió a poca distancia la venta de piensos.

Artículo original de La Voz de Galicia